Llevé mi mirada al río

Los paisajes fluviales de Emilio Sánchez Perrier (1855-1911)

Emilio Sanchez Perrier "Fuego en el campo, al borde de un rio"

Emilio Sanchez Perrier “Fuego en el campo, al borde de un rio”

Durante los primeros años de su vida Emilio Sánchez Perrier se dedicó a la relojería en el establecimiento que su padre, Manuel Sánchez, tenía en la calle Sierpe. Mostrando aptitudes y vocación por el dibujo y la pintura. Con trece años de edad ingresó en la Escuela de Bellas Artes de Sevilla, fueron sus primeros maestros  Joaquín Domínguez Bécquer y Eduardo Cano de la Peña. Pero desde entonces hasta llegar a ser uno de los mejores paisajistas españoles de todos los tiempos habrían de pasar muchas cosas.

"A orillas del rio, en la oscuridad". Emilio Sanchez Perrier

“A orillas del rio, en la oscuridad”. Emilio Sanchez Perrier

El conocimiento de las obras del pintor paisajista Martín Rico, en un viaje casual a Sevilla, decidió la orientación de su dedicación artística, que se consagraría de lleno a partir de ese momento al cultivo del paisaje, género que aprendió y perfeccionó en la Real Academia de San Fernando de Madrid como discípulo de Carlos de Haes. En 1871, cuando se encontraba en Granada con Martín Rico, conoce a Mariano Fortuny, de quien se hizo amigo y cuyo estilo se reflejará también en su obra.

"Triana". Emilio Sanchez Perrier

En 1878 se presenta en la Exposición Nacional de Bellas Artes con los cuadros Reja del Pretorio en el jardín de la casa de Pilatos, Huerta de gallinas en Alcalá de Guadaira, El ocaso, La ribera del río Guadaira, Laguna de los patos y El molino de Mesía, que fueron adquiridos por el Duque de Montpensier. Asiste también con sus obras a exposiciones en Sevilla y Cádiz en 1877, 1878 y 1879, donde logró en este último año una medalla de oro en la Exposición Regional de Cádiz.

"Invierno en Andalucía". Emilio Sanchez Perrier

“Invierno en Andalucía”. Emilio Sanchez Perrier

En 1881 se presenta de nuevo en ese certamen con una vista al carbón de Alcalá de Guadaira. Esta pequeña población sevillana será motivo constante de inspiración para el pintor, ya que pasaba allí grandes temporadas, especialmente las primaveras. Realizó múltiples versiones de esta población reflejada en el río, así como numerosos paisajes fluviales de frondosas orillas a los que dota de una poética casi romántica. De ahí que se le llegará a considerar el fundador de la que se ha denominado la «Escuela de Alcalá de Guadaira», pero no solo porr eso, sino porque a su vuelta definitiva a Sevilla, frecuenta un grupo de pintores en torno a Manuel Ussel de Guimbarda. A partir de 1881, su fama creció y el famoso coleccionista norteamericano George A. Lucas comienza a comprar sus paisajes.

"Paisaje en la campiña belga". Emilio Sánchez Perrier

“Paisaje en la campiña belga”. Emilio Sánchez Perrier

Después se traslada a París para ampliar estudios e ingresó en el taller de Auguste Boulard, también frecuentó los de Jean-Léon Gérôme y Felix Ziem. En 1880 debuta en el Salon de la capital francesa con Jardín del Alcázar de Sevilla e Invierno en Andalucía , y se convirtió a partir de entonces en un asiduo participante de este certamen, en el que llegará a alcanzar una mención honorífica en 1886.  Es ahora cuando su vinculación con la fotografía se hace mas estrecha. Favorecido por la aparición de la “instantánea” que, frente a los aparatosos equipos y negativos del pasado, era fácil de transportar, Sánchez Perrier como otros pintores, se sirve de ella en una búsqueda de la perfección del paisaje.

"Orilla del Guadiana con barca". Emilio Sanchez Perrier

“Orilla del Guadiana con barca”. Emilio Sanchez Perrier

Años más tarde vuelve a ser premiado con una medalla de plata en la Exposition Universelle celebrada en París en 1889. También fue premiado en Madrid en la Exposición Nacional de 1890 con una segunda medalla por su cuadro titulado Febrero (Barcelona, Museu d’Art Modern).

"Un paseo por el río". Emilio Sánchez Perrier

“Un paseo por el río”. Emilio Sánchez Perrier

Emilio Sánchez Perrier, junto con el también sevillano Luis Jiménez Aranda, a quien visita cuando éste se establece en Pontoise, pues eran amigos íntimos, fueron los principales paisajistas españoles activos en París en los años ochenta. En su obra tardía se deja sentir la influencia de la Escuela de Barbizon, más impresionista,  aunque su técnica sea más minuciosa y su atmósfera más luminosa. Un crítico contemporáneo comentaba que «en sus paisajes de Fontainebleau ponía algo de la luz de Sevilla, y en los de Alcalá, algo de la dulzura de Passy».  El tamaño de sus obras es siempre relativamente pequeño, están ejecutadas con gran precisión, y en ellas el cielo y el agua ocupan un lugar esencial. El formato horizontal es elegido como expresión de la influencia de los pre-impresionistas de franceses, especialmente de Daubigny.

"Ribera del Guadaira con pescador". Emilio Sánchez Perrier

“Ribera del Guadaira con pescador”. Emilio Sánchez Perrier

 En 1894, Sánchez Perrier fue nombrado miembro de la Société General des Beaux Arts de Francia y, en 1903, miembro de la Academia de Bellas Artes de Sevilla. También fue comendador de la orden de Isabel la Católica. Se le dedicó una exposición retrospectiva en Sevilla en el año 2000.

"Autorretrato". Emilio Sánchez Perrier

“Autorretrato”. Emilio Sánchez Perrier

Texto de Juan Muro basado en otros de Pilar de Miguel Egea, para el Museo Thyssen de Málaga, en la Enciclopedia On Line del Museo del Prado y en la Wikipedia.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 7.7/10 (15 votes cast)
Llevé mi mirada al río, 7.7 out of 10 based on 15 ratings