Las ‘otras’ Meninas

“The Enrique’s Fourth family”

Diego Rodríguez de Silva y Velázquez. 1656

Las Meninas de Dorest

Un no tan modesto museo de provincias británico aloja entre sus paredes Las meninas de Velázquez. En realidad, hasta hace poco nadie sospechaba que el cuadro expuesto en la Kingston Lacy House, de Dorset, fue realizado por el maestro sevillano, ya que hasta ahora se atribuía la autoría a  Juan Bautista Martínez del Mazo,  yerno de Velázquez, de quien se sabe que  había copiado el cuadro más importante de su suegro y maestro. Y, sin embargo, Las meninas expuestas en la Kingston House son de Velázquez, según se desprende de un estudio realizado durante 15 años por Matías Díaz Padrón, conservador jefe del Museo del Prado.

 

"La habitación española" de la Kinhston Lacy House, con "Las Meninas de Dorset" expuestas en la pared frontal.

Nada tan osado por nuestra parte como poner en duda lo que dice un experto tan destacado en Velázquez como Don Matías, de no ser porque nosotros somos, desgraciadamente, unos descreídos y ponemos en tela de juicio todo lo que no vemos y casi todo lo que vemos. Pero si damos pábulo a  esta historia es porque nos merece credibilidad y nos parece preciosa, aunque conste que no nos pronunciamos sobre su veracidad, pues más que en pruebas palpables, este estudio se basa en la opinión, más que respetable, del Conservador Jefe del Museo del Prado.

Don Matías Díaz Padrón

Profundicemos un poco en el asunto. ¿Cómo diablos pudo llegar un cuadro de Velázquez a manos inglesas?. El itinerario del cuadro no puede establecerse con absoluto rigor, pero sí consta que debió llevarse a cabo en torno al año 1656, que perteneció a Velázquez durante algún tiempo, que más adelante se incorporó a la colección del marqués del Carpio y que desapareció durante casi un siglo hasta que se menciona como propiedad de Jovellanos, en la transición de los siglos XVIII y XIX. Luego existe constancia de que un coleccionista británico, William Bankes, se lo compró a Jovellanos en 1814 y que la obra recaló en la Kingston House hasta que la National Trust se convirtió en su insospechada heredera.

¿Quién era ese tal Marqués del Carpio?. Don Luis Mendez de Haro era algo más que un general de Felipe IV y uno de los hombres más poderosos del pais. Era un gran aficionado a la pintura y coleccionista de arte. También era muy amigo de Velázquez, de quien tuvo La Venus del Espejo.

 

El Marqués del Carpio, a la derecha tras Felipe IV en la firma del Tratado de Los Pirineos

“Conocemos a través de un testimonio que Jovellanos tenía este cuadro en su casa, convencido de que era un Velázquez, pero sobre todo he tenido acceso al inventario de los bienes del Marqués del Carpio y he localizado el mismo modeletto, o copia reducida de Las Meninas, entre las obras que formaban parte de su colección. Más aún, el mismo inventario de bienes, realizado en 1668, estima el valor de estas Meninas en 4.000 reales, es decir un precio muy superior a otros retratos importantes de Velázquez y otras pinturas señeras de Veronés o Tintoretto. Semejante cifra descarta abiertamente que el autor pudiera ser Mazo.

Pero ¿son exactamente iguales: No, existen claras diferencias entre ambas obras, además de los muy diferentes tamaños. Las Meninas expuestas en Dorset – al suroeste de Londres- son son mucho más pequeñas que las del Museo del Prado (1,42 por 1,22 frente a 3,18 por 2,76 metros), pero además encontramos otras diferencias:

  • En Las Meninas “inglesas” no aparece la cruz de Santiago sobre el pecho de Velázquez.
  • El espejo no refleja la imagen de los reyes.
  • La puerta del fondo está tratada de manera diferente.
  • No existen pentimentos en la obra de Dorset, tales como la pierna de Pertusato o la mano de la infanta Margarita.
  • Existe una leve modificación en la perspectiva del techo.
  • Pero sobre todo las calidades de ambas difieren notablemente

“No cabe duda de que Velázquez compuso la obra con mayor espontaneidad y de que el hecho de renunciar al rigor de unas dimensiones monumentales y la situación de evitar el compromiso de un retrato para la Familia Real supusieron que pintara de una más directa, más fantasiosa, más fresca”, matiza el eminente conservador del Museo del Prado.

De cada una de estas diferencias tendremos ocasión de hablar más adelante, cuando acometamos el estudio de Las Meninas en profundidad, algo que ya venimos anunciando en Eldibujante.com hace tiempo, pero ahora solo queremos dejar constancia de que existen tales diferencias.

 

Las Meninas. Museo del Prado

Otro problema consiste en despejar si se trata de un modeletto, es decir un cuadro preparatorio previo a la mayúscula pintura del Museo del Prado terminada en 1656, o si la obra en cuestión responde a un trabajo posterior que el propio Velázquez llevó a cabo con el fin de conservar un testimonio personal. Díaz Padrón explica: “No debe sorprendernos la validez de cualquiera de las dos hipótesis, porque sería igualmente probable que Velázquez llevara a cabo un cuadro previo a Las meninas o que lo compusiera después para disfrutarlo en la intimidad. No obstante, lo verdaderamente importante del caso es que el cuadro se le tiene que atribuir al pintor sevillano desde la evidencia de que sólo él podria haberlo concebido con semejante calidad. Si estudiamos en rigor la obra, advertiremos la fragancia de la pincelada del artista, la huella de su personalidad y de su firme trazo, la atmósfera característica de sus cuadros. En ningún caso puede mencionarse el retrato de la familia de Felipe IV en los términos de un boceto o de un estudio más o menos avanzado, porque es un cuadro terminado, completo”.

En estos tiempos, en que la obra de Velázquez se encuentra expuesta a una profunda revisión científica (se ha modificado la atribución de más de diez obras y existen sospechas sobre otras veinticuatro), puede considerarse un acontecimiento histórico haber descubierto que la réplica o antecedente de Las meninas fue concebida con los mismos pinceles que habían alumbrado ya Las hilanderas.

 

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