La pintura secuestrada

 El difícil camino de la pintura rusa en el siglo XX

“El Autobus” Vladimir Stroyev.Óleo sobre lienzo. 82 x 130 cms. 1955

Traemos hoy para vuestro disfrute, y el nuestro propio, una pequeña muestra de la colección de pintura recopilada por una coleccionista española, Dolores Tomás, Presidenta de la Fundación Surikov, quién recorrió miles de kilómetros en Rusia visitando los estudios de los principales pintores que, sin apoyo alguno, consiguieron mantener su personalidad pictórica propia durante el régimen soviético, para recuperar el testimonio perdido de la pintura rusa durante toda la época bolchevique. Esta exposición se expone actualmente en un pequeño y precioso museo del Cáceres medieval, La Casa de Los Becerra, sede de la Fundación Mercedes Calle, que nos la ofrece en entrada libre hasta Diciembre, ¿no es un lujo?.

Escarcha (Invierno). Igor Sushenkov. Óleo sobre lienzo. 102 x 97 cms. 1997

Reúne la exposición más de sesenta obras de temáticas muy diferentes y también de muy diferentes estilos, unidas bajo el denominador común de haber sido realizadas por pintores rusos desde 1920 hasta el final del siglo XX. Y si uno pretende hacerse una idea de que la pintura rusa durante esas ocho décadas siguió un patrón uniforme, aleccionada o sometida por el establisment político, saldrá defraudado y confundido, pues estos artistas, rebeldes ante la cultura oficial, demostraron que siguieron todos los patrones de las tendencias pictóricas que se desarrollaron fuera de sus fronteras, y que lejos de estar animados por grandiosas imágenes teñidas de ideología, plasmaron el día a día de su país.

Vladimir Zajarkin “Descansando del trabajo”. Óleo sobre cartón. 22 x 63 cms, 1964

Creo que en ocasiones las clasificaciones pictóricas que se hacen por los expertos de cara a las exposiciones o a los estudios de determinadas tendencias, terminan por confundirnos y por enfocarnos hacia el estudio de la obra pictórica antes que a su disfrute. Este no es el caso, la preciosa colección de obras que se nos presenta en la exposición Rusia Siglo XX es una excelente oportunidad para disfrutar de la pintura y del buen hacer de maestros poco conocidos en nuestro pais.

Semeon Güetski, “Pescadores de Letonia”. Óleo sobre lienzo. 44 x 74 cms. 1948

Y no solo sorprende la diversidad de autores, también la de temas tratados, materiales,  técnicas, formatos… Rusia Siglo XX nos expone una situación normal de la pintura en un país con una riquísima tradición pictórica. Y esto es mucho, pues por occidente no podíamos ni sospechar qué había sucedido en esa parte del mundo tras Kandindky y Chagall. Veamos como se sucedieron las cosas:

Vladimir Zajarkin. “A labrar las tierras”. Óleo sobre cartón. 22 x 50 cms. 1954

Después de la revolución en 1917 el Partido Comunista decretó un retorno al realismo social en el arte. La expresión artística era una cuestión política, controlada por el Instituto de Cultura Artística bolchevique INKHUK (Instituto Khudozhestvennoi Kulturi), que obligó a los pintores a cambiar su trabajo por el de diseñadores industriales. Stalin cerró todos los grupos artísticos que habían sobrevivido y decretó la aplicación obligatoria del realismo socialista -un estilo naturalista diseñado para exaltar el obrero soviético y su cumplimiento de los planes del gobierno. Algunos artistas rechazaron por completo esta orden y se vieron obligados a emigrar. Entre ellos iban los expresionistas Alexei von Jawlensky, Wassily Kandinsky, Marc Chagall, Chaim Soutine  y muchos otros. Esto sucedió desde mediados de los años veinte hasta la muerte de Stalin en 1953.

Nadezhda Chernikova. “La clase de ballet”. Óleo sobre cartón. 45 x 60 cms. 1978.

Sin embargo, no toda la vida artística fue suprimida definitivamente por la ideología del partido. Un gran número de paisajes, retratos, pinturas de género y otras obras que perseguían fines estrictamente técnicos comenzaron a aparecer y a exhibirse, aunque tímidamente al principio. Algunos de los pintores cuyas obras hoy podemos disfrutar y otros como Nikolai Pozdneev, Yuri Neprintsev, Yevsey Moiseenko o Andrei Milnikov estaban en lo mejor de su producción durante la segunda guerra mundial y los años posteriores.

Alexei Butov “Koljos (Granja Colectiva)”. Óleo sobre lienzo. 75 x 120 cms. 1965

En 1960 se estableció en toda Rusia La Unión de Artistas, lo que tuvo una enorme influencia en el arte que se desarrollaba en Moscú y Leningrado. Una nueva generación de artistas se abrió paso reelaborando la nueva pintura realista rusa desde concepciones novedosas. Los nuevos temas tratados en ella reflejan a los jóvenes estudiantes obligados a trabajar en el campo, la vida en las granjas colectivas, los ambiciosos planes impuestos por el gobierno a costa del sufrimiento del pueblo en las regiones de Siberia y del Volga, pero también simples paisajes, bodegones y retratos de personas anónimas, demostrando que, a pesar del esfuerzo de las autoridades, el arte de la pintura es espontáneo y no puede ser esclavizado.

Potr Andrianov. “Otoño en el bosque”. Óleo sobre lienzo. 91 x 130 cms. 1957

Tras la muerte de Stalin y la época del “deshielo” de Jruschov el trabajo de experimentación de los artistas y provocó la aparición del movimiento Inconformista de Arte como la oposición al Arte Oficial. La tolerancia del arte inconformista por las autoridades fue intermitente hasta el colapso final de la Unión Soviética. Por desgracia, durante las décadas de 1970 y 1980, tanto la crítica especializada como el público en general, que no ha podido apreciar de cerca la obra de los pintores, ha tenido en muy baja consideración el carácter estético de la obra producida en Rusia, y este es uno de los valores que hoy pretende hacernos cambiar la exposición Rusia Siglo XX con la muestra de la obra de muchos pintores que, en ocasiones, hubo que extraer de sus propios estudios.

Victor Patrin “Huerta de sandías”. Óleo sobre cartón. 50 x 80 cms. 1942

En la década de 1990, las políticas de la Perestroika y la Glasnost de Gorbachov hicieron prácticamente imposible a las autoridades imponer restricciones a los artistas o a su libertad de expresión. Con el colapso de la Unión Soviética, en 1991, la nueva economía de mercado permitió el desarrollo de un sistema de galerías privadas, lo que significó que los artistas ya no tenían que estar al servicio del Estado, y podían desarrollar su trabajo libremente. Como consecuencia, el arte inconformista de la Unión Soviética dejó de existir.

Alexei Butov. “Abedules”. Óleo sobre lienzo. 120 x 125 cms. 1965

Desde entonces han pasado veinte años y solo ahora podemos comenzar a disfrutar del trabajo de innumerables grandes maestros de la pintura, que tuvieron que sortear enormes dificultades impuestas por sus circunstancias, y ello gracias a la labor de mecenazgo de la no solo bella dama Doña Dolores Tomás Silvestre, quien tuvo además la gran suerte de poder conocer en persona a muchos de los grandes artistas rusos de ese siglo tormentoso, colocándose así en un lugar privilegiado dentro de los especialistas de arte universal.

Dolores Tomas en el estudio de Vasili Striguin

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