A la vanguardia por la ceguera

Harry Wilson Watrous (1857 – 1940)


Harry Willson Watrous fue un pintor académico de retrato de gran éxito. Durante su distinguida carrera se especializó en una amplia variedad de temas, incluyendo pinturas de género, el retrato idealizado de la mujer, paisajes, escenas nocturnas y naturalezas muertas. Pero lo que nos atráe hoy de su obra son una serie de pinturas de su fase más avanzada, cuando estaba quedándose ciego, en las que, precisamente por falta de visión, llega a un sintetismo modernista y simplificador, especialmente en su modelo de mujer, que triunfó de manera inesperada especialmente entre las gurus del mundo de la moda que se encontraron con un modelo femenino perfectamente adaptable a los nuevos tiempos de la modernidad surgida tras la Primera Guerra Mundial.

Nacido en San Francisco en 1857, Watrous pasó su infancia en Nueva York. Asistió a las escuelas privadas en Nueva York. Después de un viaje a California en 1881, Watrous se fue al extranjero por aproximadamente cinco años. Estudia primero con Humphrey Moore en Málaga y viajó por el sur de España y Marruecos. Estudió en la Academia Julien en París con León Bonnat, Gustave Boulanger y Jules Joseph Lefebvre. La influencia más importante en Watrous ‘s primeros trabajos fue pintor Jean género Louis Meissonier.

Watrous se estableció como un pintor de género académico al principio de su carrera. Pintó finamente detalladas escenas de género, que incluía a los hombres en trajes históricos e interiores decorativos.

Alrededor de 1905, Watrous comenzó a perder la vista y empezó a decir más pinturas innovadoras. De 1905 a 1918, Watrous especializados en la pintura muy estilizado mujeres en trajes seductores.

Estas imágenes a menudo incluidas las aves o inusual insectos, su contenido simbólico contribuido a su singularidad.

De 1918 a 1923, Watrous cambió su enfoque de la figura femenina a paisajes y escenas nocturnas. Las obras de amigo s Watrous, Ralph Blakelock, influyó en estas pinturas. Ambos pintores utilizan contrastes de luces y sombras en las composiciones amplio.

Después de 1923, se concentró en los detalles de sus objetos decorativos. Él usó las antigüedades de su colección para observarlas detenidamente en estas pinturas cuidadosamente detalladas.

Independientemente de la materia, el trabajo Watrous ‘s fue más bien académico en su estilo. La superficie de las pinturas al óleo era lisa y pulida. Señaló los contornos de los objetos con precisión, y las composiciones fueron clásicas en su sencillez.

Watrous se casó con la pintora y autora Elizabeth Snowden Nichols. Él se desempeñó como secretario de la Academia Nacional de Diseño 1898 a 1920, y como presidente de la Academia en 1933.

Watrous murió en Nueva York en 1940.

Aunque su pintura pasó entre la crítica como carente de valor intrínseco, a finales del siglo XX volvió a valorarse pues algunos de sus lienzos sirvieron de presentación de desfiles de modelos de una casa de alta costura de Paris, lo que de inmediato suscitó el interés por las obras, que, dada su escasez, se revalorizaron inmediatamente.

Si hoy valoramos estas pinturas, se debe sobre todo al esfuerzo simplificador de figuras y entorno, a la presencia de una interesante simbología y a la técnica sobria y libre de los complejos recursos pictóricos a los que en ocasiones recurren hasta los grandes maestros.

Watrous pintando un mural

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